Industria 4.0, principios y tendencias


La cuarta revolución industrial o Industria 4.0 es un término que ha estado sonando bastante en el mercado en estos días, pero ¿cuáles son sus orígenes e implicaciones?

 

"La cuarta revolución industrial, no se define por un conjunto de tecnologías emergentes en sí mismas, sino por la transición hacia nuevos sistemas que están construidos sobre la infraestructura de la revolución digital", afirma Klaus Schwab, director ejecutivo del Foro Económico Mundial. Y es que a diferencia de las primeras revoluciones industriales que estuvieron tan atadas a una sola tecnología ─ como el vapor en la primera revolución, la electricidad en la segunda y la computación en la tercera─, la cuarta revolución industrial va más allá de una tecnología e incluso de la suma de sus partes y su principal protagonista serán las llamadas “fabricas inteligentes”.  

 

Recordemos que la computación trajo la llegada de la robótica y con esta la automatización del hardware en procesos simples, la cuarta revolución va más allá de eso con la automatización del software y mezclando elementos tan variados como el Internet de las cosas, la inteligencia artificial, la impresión 3D y la nanotecnología, por mencionar algunas vertientes.


Su nombre (Industrias 4.0) proviene del proyecto de estrategia de alta tecnología del gobierno alemán que busca, desde el 2013,  llevar su producción a una total independencia de la mano de obra humana convirtiendo al país germano en el primero que tomó el asunto de la transformación digital de su industria como una agenda de gobierno.

 

Las fábricas inteligentes,  smart factories o fabricas conectadas son organizaciones donde los datos son críticos y son  capaces de una mayor adaptabilidad frente a las necesidades y a los procesos de producción, así como a una asignación más eficiente de los recursos. Son entidades donde lo físico y lo virtual se mezclan en los dispositivos. Y son además espacios donde se practica la  

manufactura inteligente o smart manufacturing.

 

Estos sistemas conectados e inteligentes, que componen estas fábricas, se denominan  ciber-físicos (CPS) y tienen capacidad de interactuar con otros sistemas (M2M) y con humanos. El software les permite auto-gestionarse y tomar decisiones descentralizadas.  

 

De esta forma se habla de fabricas que integrarán en su mismo techo sistemas de impresión 3D, robótica, software de administración de proveedores inteligente, vehículos autónomos, Big data  e inteligencia artificial entre otras variables. Todo, basado en la conectividad permanente otorgada por el Internet de las Cosas.

 

Por supuesto existen varios retos a vencer como lo recuerda Thomas Oestreich, vicepresidente de Gartner, “los proyectos de Industria 4.0 se enfrentan a dos importantes desafíos. En primer lugar, en el mundo conectado de los sistemas cibernéticos, necesitan abordar el volumen, la velocidad y la diversidad de datos en tiempo real; y en segundo, para generar nuevos valores e innovar  es necesario desarrollar nuevos algoritmos. Esto está haciendo que los algoritmos sean el pulso de las iniciativas de la Industria 4.0”.

Fuente: Siemens

 

Otros retos tienen que ver con el factor humano cubriendo desde la falta de personal especializado hasta la resistencia al cambio y el cambio de la cultura corporativa. Algunos retos provendrán de la alta gerencia que deberán crear nuevos modelos de negocios y fomentar la colaboración entre las diferentes partes de una organización. Y como siempre la seguridad será un factor clave para controlar, y más en sistemas digitales donde la interacción humana es cada vez menor.


 

Empleos, peligros y oportunidades

La Industria 4.0 generará además un cambio en los empleos actuales y se estima que el 65% de los niños de primaria, cuando sean mayores, tendrán trabajos que aún no existen y que tal vez no podamos ni prever.

 

El impacto será global y estiman que en Europa afectará 54 millones de personas en Francia, Alemania, España, Inglaterra e Italia y estudios globales ha encontrado que un 17% de los empresarios temen por el impacto sobre sus trabajadores.

Fuente: BBC

 

Los sectores menos afectados por los cambios serán los relacionados con la creatividad y aquellos de relacionamiento con las otras personas, segmentos donde los robots no se distinguen favorablemente.  Otros segmentos que serán beneficiados por las nuevas tendencias serán los relacionados con tendencias tecnológicas como el Big Data o la robótica.

 

En lo que respecta al impacto de la manufactura inteligente en América Latina  ya se encuentra presente y de hecho, “de entre las exportaciones mexicanas al mundo, más del 25% de ellas fueron manufacturadas con soluciones de alta tecnología y en la materia, el sector automotriz es el que lidera con el despliegue en fabricación de productos e inversiones”.


Fuente: Foro Económico Mundial

 

Así, en América Latina algunos países están avanzando en una estrategia de cambio del modelo productivo. “México ya está implementando gradualmente elementos de una Industria 4.0, Brasil posee una estrategia de Internet de las Cosas, y Colombia ha creado dentro del Ministerio TIC un Viceministerio de Economía Digital enfocado en la transformación del modelo productivo. Pero el nivel de coordinación es todavía limitado y se hace necesaria una mayor coordinación que permita que permita hacer un análisis detallado para entender dónde están los cuellos de botella de la transformación digital”.  

 

Estudios han reclamado además que es necesario una mayor cooperación entre los gobiernos, los sectores productivos y la academia para lograr involucrarse en esta tendencia.

 

La Industria 4.0 es un marco donde se moverá la transformación digital de las empresas y que generará consecuencias aún no provistas pero que involucrarán no solo un cambio en los modelos de producción global, también culturales, para los cual es necesario invertir en una educación que permita a las empresas ser más flexibles para adoptar los cambios y proponer nuevas ideas.  Los unicornios y el florecimiento de los modelos de economía colaborativa crecerán de la mano pero al igual que en todos los cambios habrá bajas en todos los segmentos productivos y los grandes responsables, si no se preparan para el cambio, será la alta gerencia de las organizaciones públicas y privadas.