El futuro e impacto de la visión artificial


Con un tamaño de mercado estimado en más de 48.600 millones de dólares para 2023, la visión artificial o “Computer vision” es una tendencia creciente a la que se dirige el mercado.

 

Antes de comenzar es importante distinguir entre dos vertientes tecnológicas diferentes que a veces suelen confundirse: Computer Vision y Visual Computing. La primera de ellas también conocida como visión artificial suele referirse a como las tecnologías que hacen posible a las máquinas ver al mundo. Es decir, hablamos -por mencionar un ejemplo- de computadoras con acceso a cámaras que pueden  realizar reconocimiento de rostros o de vehículos capaces de conducirse a si mismos y reconocer obstáculos en las vías.

 

La visión artificial es una disciplina que combina múltiples tecnologías que van desde la inteligencia artificial hasta el procesamiento digital  de imágenes, estadística y física, entre otros, campos. La importancia de esta tendencia tecnológica la resumen la frase de Fei Fei Li del laboratorio de inteligencia artificial de Stanford quien asegura que “si queremos enseñar a las máquinas a pensar primero debemos enseñarles a ver”.

Por otra parte, la rama llamada Visual Computing  se refiere al espectro opuesto y es como los humanos vemos la computación abarcando desde los lenguajes visuales de programación hasta las representaciones gráficas de datos.

 

Algunas firmas van más allá y definen la computación visual (visual computing) como el uso de imágenes  para obtener conocimientos o hacer que los procesos sean más fáciles de crear y gestionar.


Como mencionamos anteriormente el potencial de mercado de la visión artificial  está estimado en 48.600 millones de dólares para 2023 mientras el Computación visual está en 22.020 millones de dólares para 2020.   Así, el mercado La computación visual crecerá aceleradamente hasta 2025 impulsado principalmente por empresa como Nvidia, Intel, ARM, Matrox y Cubix.

 

La computación visual busca permitir a los usuarios manipular e interactuar con objetos reales o virtuales incluyendo la representación de objetos incorpóreos (datos) e incluye disciplinas de visualización, animación gráfica, procesamiento de video y desarrollo de interfaces, entre otros.

 

¿Cómo se usa en la actualidad?

La visión artificial  está íntimamente ligada con la inteligencia artificial y aunque al comienzo fue diseñada para proporcionarle una visión más “humana” a las máquinas en varios aspectos ya supero a sus creadores al ser capaz de detectar variables invisibles para le ojo humano como la temperatura y calidad del aire.  Sin embargo uno de sus usos más grandes en la actualidad es en redes sociales gracias a su capacidad para identificar objetos.

 

Incluso una variable de Computer Vision conocida como Image Segmentation es bastante usada por los teléfonos móviles permitiéndoles realizar el efecto bokeh al reconocer a las personas y difuminando el entorno para resaltarlos.


Pero esto es solo la punta de lanza de esta tecnología, basta mirar el inmenso potencial en seguridad   y video vigilancia cuyas consecuencias apenas se están viendo. En el mundial de 2018 de Rusia por ejemplo, el sistema de reconocimiento facial fue usado para capturar delincuentes e hinchas violentose incluso ya se viene usando a gran escala en algunos países como China donde la compañía SenseTime tiene contratos con 40 gobiernos locales.

 

 

Otra vertiente especialmente importante, en aspectos médicos, son los sistemas de reconocimiento de textos que permiten a la población discapacitada acceder a la información y no solo eso leer documentos en forma automática para el análisis de textos. Otro campo donde está presente la Computer Vision es en el de reconocimiento de gestos e identificación biométrica que solo en la industria automotriz representará un mercado superior a los 13 mil millones de dólares para 2024.



 

Otros campos destacados en la actualidad son el de realidad aumentada y el de mapeo en profundidad de objetos y superficies, entre otras posibilidades. Pero sin duda el uso más importante que se está desarrollando en este momento para la visión artificial son los coches autónomos de los cuales se estima que para 2020 pueden haber 10 millones de ellos en las vías. Otros análisis esperan que la masificación de estos vehículos se de entre 2020 y 2040.

 

Los coches autónomos y el futuro

Los coches autónomos son la siguiente gran revolución del transporte involucrando casi todas las grandes tendencias actuales desde la computación en el borde, la inteligencia artificial hasta el IoT y las redes móviles de quinta generación(5G). Y es más esta revolución no solo se puede dar en coches también en sistemas de distribución logística involucrando drones.

Por ello no es extraños que el campo de los coches autónomos sea un terreno disputado entre decenas de  grandes empresas de múltiples segmentos liderados por las tecnológicas como

 

Waymo, la división de Google en este campo, las empresas de servicios (Uber, Lyft) y los fabricantes tradicionales (General Motors, Ford, BMW, etc) que están inyectado miles de millones en este campo.


 

Para comprender el afán de esta nueva competencia tecnológica basta mirar las cifras que predicen que los taxis autónomos ayudarán a los sistemas de transporte masivo a crecer de 5.000 millones de dólares en la actualidad a más de 285 mil millones de dólares para 2030. Las ventajas de estos sistemas de transporte permitirán además a incrementar el nivel de seguridad en las vías y la eficiencia en los sistemas de logística empresarial.

Pero además del segmento automovilístico la visión artificial  crecerá en importancia en muchísimos frentes como el retail, agricultura, medicina, entretenimiento y salud, entre muchos otros que serán beneficiados de la automatización de procesos inherente a esta tendencia tecnológica cuyo impacto apenas está empezando a sentirse.